Archivos de la categoría Bora-Acciones

Informe ¿Y SI NOS ENREDAMOS?

Durante el confinamiento en primavera estuvimos involucradas en Frena La Curva. Toda una aventura que sirve como caso demostrativo de que juntas somos más fuertes. Que eso con lo que trabajamos en ColaBoraBora de la innovación ciudadana, las redes de confianza, las lógicas de código abierto y la generación de procomunes glocales, la colaboración entre agentes, ámbitos y territorios diversos, no solo funciona, sino que además cada vez tiene más sentido y es más necesario. Sigue leyendo

Hacia un mundo transbiótico

A finales de 2019 Pezestudio.org y ColaBoraBora nos juntamos para remezclar dos investigaciones en las que estábamos trabajando por separado. Ciudad BIÓTICA por un lado y Diseño TRANS por el otro. El ya tan lejano 24 de enero de 2020 hicimos un taller en Az Alhóndiga para presentar nuestras intenciones y conseguir un primer contraste por parte de agentes diversos a los que nos gustaría involucrar. Desde entonces, los resultados de aquel encuentro han ido macerando, compostando, afectando a la propia investigación que casi imperceptiblemente ha ido evolucionado. Y la hemos ido podando hasta dejarla simplemente en TRANSBIÓTICA.

Mientras tanto han sucedido muchas cosas. Entre ellas, una pandemia que nos encerró en casa y ha parado el sistema a nivel global. La naturaleza ha demostrado su poder. Se han evidenciado los devastadores efectos secundarios de nuestro modo de vida, hacia nuestra propia especie y sobre el conjunto del planeta. Sigue leyendo

COCINAR JUNTES

¿Cómo confeccionar una dieta organizacional rica en nutrientes relacionales, colaborativos y corresponsables?

Viernes 18 de setiembre de 17:00-18:00h
Dentro del 8ENAD DISEÑAR ANTES DE COMER
17 y 18 de setiembre desde Murcia

 

SOMOS LO QUE COMEMOS

Organizarse es como comer. Hay platos para todos los gustos y unas dietas más saludables que otras, pero cada cual debe encontrar lo más conveniente, lo que mejor se adapte a sus gustos, condiciones y necesidades. Podemos entender la cadena trófica como una gran pirámide o como una red de relaciones ecodependientes, echarnos a la comida rápida o cultivar nuestros propios alimentos, preparar grandes pucheros compartidos o comer a base de tuppers unipersonales, comprar en el ultramarinos de la esquina o hacer la compra online. Todo son decisiones que implican modelos sociales, económicos, culturales.  Sigue leyendo

¿Algunas claves para el desarrollo de ecosistemas colaborativos?

Hoy hemos estado en el encuentro Bizkaia Empresa, que este año tenía como eje transversal la importancia de los ecosistemas colaborativos para el desarrollo económico empresarial. Y sí, parece que desde Diputación cada vez apuestan más por esto de la colaboración, siendo conscientes además de que su función institucional puede ser propiciar y cuidar las condiciones para que los ecosistemas y las relaciones cooperativas se desarrollen y den frutos. Desde la intervención de apertura de Unai Rementería hasta la de cierre de Ainara Basurko, pasando por un buen número de aportaciones de agentes empresariales “diversos”, se trasluce que lo colaborativo no es un discurso recurrente o una moda, sino que es algo que está calando y va produciendo efectos visibles y tangibles que favorecen la innovación y transformación, no solo de los agentes que participan en estos procesos, sino del conjunto del tejido y del territorio.

Pero estando en el buen camino conviene no acomodarse, sino ir más allá y profundizar. Y como además desde BEAZ nos invitaban a las 500 empresas que hemos acudido al BEC a hacer propuestas, pues reconociendo los pasos que ya se vienen dando, desde ColaBoraBora lanzamos algunas ideas.

  • Maximizar la biodiversidad del ecosistema para asegurar su riqueza y sostenibilidad. Superar los sesgos limitativos derivados del exceso de atención a las especies dominantes (industrial y tecnológico), para, reconociendo el valor y el papel de esas especies, saber atender y valorar también a otras especies tan importantes y necesarias (tirando del símil biológico, cuidar de grandes mamíferos pero también de los colibrís, atender a los grandes atunes sin despreciar los bancos de sardinas, y también dar valor a organismos mucho menos visibles o comprendidos como insectos, hongos, medusas, líquenes…). La verdad es que si tuviésemos que poner un pero a la jornada de hoy, iría en este sentido: nos habría gustado ver mayor diversidad sobre el escenario para ampliar el imaginario, porque además, somos conscientes de que eventos como este son en gran medida espacios de representación simbólica y de declaración de intenciones.
  • Favorecer el conocimiento y reconocimiento entre los agentes diversos que componen el ecosistema (de distinta naturaleza, dimensión, sectores, función en la cadena de valor, cultura organizativa y productiva…). Y hacerlo siendo conscientes de que la evolución de las especies, ya se ha demostrado que tiene mucho más que ver con la lógica simbiogenética y holística propuesta por Lynn Margulis, que con la competitiva selección natural darwinista que sigue imperando como paradigma cultural.
  • Atender procesos de colaboración verticales (entre agentes de un mismo sector a lo largo de la cadena de valor), horizontales (entre agentes similares potenciando el paso de la competición a la coopetición para abordar retos mayores o más complejos) y transversales (entre agentes de distintos sectores y competencias, buscando la polinización cruzada y una innovación más disruptiva).
  • Trabajar y acompañar los preliminares de los procesos colaborativos antes de apresurarse en la consecución cortoplacista de objetivos finalistas (en claves de generación de confianza, identificación de objetivos comunes y/o complementariedades, ecualización de expectativas, gestión de capitales…).
  • Premiar las relaciones simbióticas y mutualistas y penalizar comportamientos depredadores y parasitarios, para que el dinamismo y la innovación se reproduzcan en claves de equidad y reciprocidad.
  • Incorporar perspectivas y principios transformadores al desarrollo territorial económico empresarial, como los de la economía solidaria, los feminismos, el código abierto, las redes P2P o la permacultura.
  • Cultivar el espíritu y las capacidades colaborativas como claves curriculares transversales a lo largo de la vida (desde la educación formal pero también a través de comunidades de aprendizaje y practica).

Y sobre todo, ser conscientes de que a colaborar, se aprende colaborando.
¡SIGAMOS COLABORANDO!

Imagen: biopedia.com

¿Hacia una estrategia socio-económica de futuro para Vasconia?

Este sábado por la mañana hemos estado participando en la primera de las mesas ciudadanas para avanzar en la preparación del XVIII Congreso de Eusko Ikaskuntza, que bajo el título “El futuro que nos (re)une” tratará de plantear escenarios y propuestas de futuro para Vasconia.

Esta primera mesa abordaba el futuro socio-económico (otras abordarán la estructuración socio-política, la realidad socio-cultural y el euskera en el futuro). Un tema amplio, que se situaba a partir de un esquema (ver imagen más abajo) que presentaba las claves del contexto a nivel global y local; las palancas y una serie de valores y capitales sociales que favorecen el desarrollo a futuro; todo ello atravesando tres subtemas o ejes diferenciados pero interdependientes (apoyados en tres documentos de trabajo), como son:

  1. Hacia un modelo propio de bienestar y cohesión social (esp /eusk), que incluye todo lo relativo al sistema de garantía de ingresos, pensiones, niveles de desigualdad, pobreza o precariedad, cuidados y dependencia…
  2. Estrategias territoriales y sostenibilidad (esp /eusk). Un eje un tanto bipolar, que en el esquema matriz se centraba en cuestiones como ordenación territorial, equilibrio entre lo urbano y lo rural, espacios de proximidad o sostenibilidad ambiental; pero luego en realidad, en el documento concreto, parecía centrarse mucho más en modelo productivo-empresarial (para mezclarse peligrosamente con el eje 3).
  3. Modelos de empresa y de relaciones laborales (esp /eusk), en relación con nuevas economías, peso del sector industrial, tamaño de las empresas, inversión en I+D, robotización, paro estructural…

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Bherria ¿Bherria? “Bherria” ¡BHERRIA!

Todo cambia, todo se transforma. Las instituciones, que funcionan como administradoras y gestoras de lo público, también deben hacerlo. Lo intentan. A veces podría parecer que no, que todo es un bucle. Pero lo hacen. Están en transición. Se enfrentan a mucha incertidumbre, a miedos, a inercias. Necesitan catalizadores del cambio. Necesitan espacios de encuentro, reflexión y reparación. Y probablemente eso ha sido Bherria. Y probablemente por eso ha funcionado ¿funcionado? “funcionado” ¡FUNCIONADO!

Un proyecto cuyo nombre es un neologismo, un juego de palabras en euskera entre nuevo-berria y pueblo-herria. Un proyecto que propone “Un ágora para una nueva ciudadanía”. Un proyecto que, tirando del hilo del voluntariado, metamorfoseado en una idea más amplia de iniciativa ciudadana, se ha convertido en un conversatorio sobre innovación pública, que bien podría derivar en una comunidad de práctica y un laboratorio en el que prototipar y testar nuevas formas de institucionalidad. Sigue leyendo