ColaBoraBora deja de ser ImaGinariA

Hay veces que te encuentras con el mismo grupo de personas, en el mismo lugar, hablando de los mismos temas, compartiendo las mismas inquietudes pero sin embargo los relatos  de lo sucedido pueden tener poco o nada que ver. Para desafiar esta posibilidad y con la intención de transcribir «un relato común» sobre ColaBoraBora que el que sentirnos identificad*s y ávid*s como para transmitir a otr*s  nos reunimos en HONDARTZAN#11 el mes pasado.

Para refrescar la tarea que nos tocaba abrimos la sesión con una pregunta, ¿qué cuentas sobre la isla a otras personas para invitarles a que vengan a la playa?. Y aquí un tutti fruti (sin el ritmo de Little Richard) de respuestas: Gente marciana con la que hacer de otra manera, descubrir y crear nuevas formas, un sitio donde hacer cosas en común, tender puentes, gente interesada en el procomún, lo libre y abierto, un laboratorio donde aprender y aplicar haciendo….

Después buceamos en un debate sobre varios aspectos como si la identidad la conforman la comunidad o los temas que se tratan, sobre la búsqueda de equilibrio entre retórica y acción, sobre el ritmo «slow»  isleño o sobre la identificación modelada en un objeto como un puzzle o un mapa. Reflexiones y devaneos que no escapan del enredo ya caracterísitico de los encuentros HONDARTZAN, que aunque propios de este «laboratorio de reflexión en acción» nos preguntamos si no debemos a veces limitar su extensión y ser capaces de ir accionando y no obcecarse por descifrar algunos porqués que se irán configurando con el tiempo y no con sesudas sesiones que pueden tender a acotar los límites de la propia isla y sus playas como si de un coto de pesca se tratara.

Tijera y pegamento en mano nos distribuimos en tres grupos para hacer un collage a partir de un primer texto de definición de la isla, un ejercicio en el que se quitaban cosas, se proponían y se modificaban otras. Y de forma mayoritaria la isla pasaba a ser una realidad en la que se está trabajando con lo que se suprimía el adjetivo de «imaginaria» que hasta ahora le acompañaba. Eliminar algunos términos técnicos, potenciar la idea de deseo como motor que mueve su comunidad , sustituir la idea de mediación de procesos por generación de estos, formular el lote de preguntas a seguir cuestionándose de manera abierta, etc fueron algunas de las propuestas para modificar el texto.

Como punto final cada persona introdujo en el botellón de cristal un slogan con el que identificaba la isla, esa frase corta que llega rápida y concisa. Haz de tus ideas un procomún, trabajando por el bien común, compartido y alternativo, marcian*s mutantes activador*s de procomún, una isla atolón en proceso de archipielagizarse, una isla a la que vas a querer llegar, ¿ColaBoraBoraS?….

El martes siguiente de MAREAK se recopiló todo el material para editar un texto definitivo. Todo el proceso de la sesión y este texto final está recogido  de forma gráfica en el siguiente informe (que puedes descargarte en formato pdf en –castellano– o en –euskera-) para que le eches un ojo.

Algunas imágenes de la sesión las encuentras en el Flickr de ColaBoraBora

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